Cada texto aquí expuesto será acompañado del nombre de su autor original y el enlace si fuese éste algún compañero bloguero.

sábado, 31 de marzo de 2007

El nombre olvidado

Voy andando en el tiempo de otro día,
alma sin nombre, nombre en el olvido;
te ví en un sueño y te he reconocido,
quizá porque en tu frente amanecía.

Y hoy es ayer en este parque viejo
donde está esperando, sombra leve,
como un olor de lluvia que no llueve,
como una niña ciega ante el espejo.

Pero eres tú, tan mía y tan ajena,
de un modo tan confuso y tan sencillo,
como el brillo redondo de un anillo
que no se sabe quién perdió en la arena.


Y yo soy la ternura de aquel hombre
que tú quisiste, ya no importa cuando,
y el tiempo se detiene, y sigo andando,
pero no logro recordar tu nombre...


José Àngel Buesa

miércoles, 28 de marzo de 2007

La culpa es de uno


Quizá fue una hecatombe de esperanzas
un derrumbe de algún modo previsto
ah pero mi tristeza sólo tuvo un sentido
todas mis intuiciones se asomaron
para verme sufrir
y por cierto me vieron
hasta aquí había hecho y rehecho
mis trayectos contigo
hasta aquí había apostado
a inventar la verdad
pero vos encontraste la manera
una manera tierna
y a la vez implacable
de desahuciar mi amor
con un solo pronóstico lo quitaste
de los suburbios de tu vida posible
lo envolviste en nostalgias
lo cargaste por cuadras y cuadras
y despacito
sin que el aire nocturno lo adviertan
ahí nomás lo dejaste
a solas con su suerte
que no es mucha
creo que tenés razón
la culpa es de uno cuando no enamora
y no de los pretextos
ni del tiempo
hace mucho muchísimo
que yo me enfrentaba
como anoche al espejo
y fue implacable como vos
mas no fue tierno
ahora estoy solo
francamente
solo
siempre cuesta un poquito
empezar a sentirse desgraciado
antes de regresar
a mis lóbregos cuarteles de invierno
con los ojos bien secos
por si acaso
miro como te vas adentrando en la niebla
y empiezo a recordarte.


Mario Benedetti

domingo, 25 de marzo de 2007

LA DAMA DEL ESPEJO

De aquella extraña noche que no fue tuya y mía,
pero que en mí fue tuya, como fue mía en ti,
me queda lo que queda de un sueno al otro día,
o el regresó de un viaje que jamás emprendí.

Pero fue más que un sueno. Pero fue más que un viaje.
Fue una penumbra rosa y una ventana al mar.
Y el viento removía las cortinas de encaje
como si se estuviera desvistiendo al entrar.

No fuiste mía, es cierto, ni te bese siquiera,
pero te sentí mía, mía de otra manera,
mujer de un sólo instante maravilloso y cruel;
porque te vi desnuda, de pie, frente a un espejo,
y así, hermosa dos veces, en ti y en tu reflejo,
te sigo recordando frente al espejo aquel.


Autor:Jose Angel Buesa

miércoles, 21 de marzo de 2007

Amor



Tantos días, ay tantos días
viéndote tan firme y tan cerca,
¿cómo lo pago, con qué pago?

La primavera sanguinaria
de los bosques se despertó,
salen los zorros de sus cuevas,
las serpientes beben rocío,
y yo voy contigo en las hojas,
entre los pinos y el silencio,
y me pregunto si esta dicha
debo pagarla cómo y cuándo.

De todas las cosas que he visto
a ti quiero seguir viendo,
de todo lo que he tocado,
sólo tu piel quiere ir tocando:
amo tu risa de naranja,
me gustas cuando estás dormida.

Qué voy a hacerle, amor, amada,
no sé cómo quieren los otros,
no sé cómo se amaron antes,
yo vivo viéndote y amándote,
naturalmente enamorado.

Me gustas cada tarde más.
¿Dónde estará? Voy preguntando
si tus ojos desaparecen.
¡Cuánto tarda! Pienso y me ofendo.
Me siento pobre, tonto y triste,
y llegas y eres una ráfaga
que vuela desde los duraznos.

Por eso te amo y no por eso,
por tantas cosas y tan pocas,
y así debe ser el amor
entrecerrado y general,
particular y pavoroso,
embanderado y enlutado,
florido como las estrellas
y sin medida como un beso.



Neftalí Reyes (Pablo Neruda)

martes, 13 de marzo de 2007

En tu nombre



En tu nombre...

Clavo tu mirada,
descubro tu orilla,
sueño sobre tu arena.

En tu nombre...
Te amo
como llama interminable,
como sol que no quema,
o espada que no hiere.

En tu nombre...
soy,
me pertenezco,
me regalo,
te otorgo, oh amor,
vida, sangre y tiempo.

En tu nombre...
de ese que todos creen
ser inventores,
lo hacemos nuevo,
lo esculpimos
y jugamos a darle vida,
vida con nuestros cuerpos.


En tu nombre...
en ese que se mezclan
nuestras almas,

se anudan nuestras lenguas,
se convierten
nuestros espíritus en uno.


En ese nombre
único,
bendito
y sagrado,
en nombre del amor,
dejo de ser humana
para vivir y ser eterna.

Hada Morena
No, no es poesía, es sólo un tíbio garabato.

domingo, 11 de marzo de 2007

Por tus ojos encendidos...




Por tus ojos encendidos
Y lo mal puesto de tu broche
Pense que estuviste anoche
jugando a juegos prohibidos.


Te odie por vil y alevosa:
Te odie con odio de muerte:
Nauseas me daba de verte
tan villana y tan hermosa.


Y por la esquela que vi
Sin saber como ni cuando.
Se que estuviste llorando
Toda la noche por mi.



sábado, 10 de marzo de 2007

Amanecida

Soy una amanecida del amor...

Raro que no me sigan centenares de pájaros
picoteando canciones sobre mi sombrilla blanca.
(Será que van cercando, en vigilia de nubes,
la claridad inmensa donde avanza mi alma).

Raro que no me carguen pálidas margaritas
por la ruta amorosa que han tomado mis alas.
(Será que están llorando a su hermana más triste,
que en silencio se ha ido a la hora del alba).

Raro que no me vista de novia la más leve
de aquellas brisas suaves que durmieron mi infancia.
(Será que entre los árboles va enseñando a mi amado
los surcos inocentes por donde anduve, casta…)

Raro que no me tire su emoción el rocío,
en gotas donde asome risueña la mañana.
(Será que por el surco de angustia del pasado,
con agua generosa mis decepciones baña).

Soy una amanecida del amor…

En mí cuelgan canciones y racimos de pétalos,
y muchos sueños blancos, y emociones aladas.

Raro que no me entienda el hombre, conturbado
por la mano sencilla que recogió mi alma.
(Será que en él la noche se deshoja más lenta,
o tal vez no comprenda la emoción depurada…)

Julia de Burgos 1914-1953

jueves, 8 de marzo de 2007

SONETO DEL CAMINANTE

No despiertes jamás para vivir tu sueño
pues el sueño es un viaje mas allá del olvido,
tu pie siempre es mas firme después de haber caído,
solo es grande en la vida quien sabe ser pequeño.

El amor llega y pasa, como un dolor risueño,
como una rama seca donde retoña un nido.
sólo tiene algo suyo quien todo lo ha perdido,
nadie es dueño de nada sin ser su propio dueño.

La vida será tuya, será tuya si sabes que es ajena,
que es igual ser montaña que ser grano de arena,
pues la calma del justo vence al furor del bravo.

Y aprende que el camino nace del caminante,
pues por más que ambiciones, humilde o arrogante,
sólo has de ser dueño de lo que eres esclavo.

Autor: José Angel Buesa

viernes, 2 de marzo de 2007

El ruiseñor

Yo aplaudo al ruiseñor cuando a la hora
en que despierta perezosa el alba,
él vierte trinos, de alborozo llenos,
como la aurora lágrimas.

Yo aplaudo al ruiseñor al medio día
porque, de árbol en árbol cuando salta,
quema, creyente, en el latar de Febo
no incienso, alas.

Yo aplaudo al ruiseñor cuando a la tarde
-su novia- ofrece quejumbrosa cántiga,
y le aplaudo también cuando a la noche
entona una plegaria...

Mas si aleevoso huésped, por codicia,
del recinto selvático le arranca
para dejarle prisionero aladao
dentro de la odiosa jaula:

El pobre ruiseñor cierra su pico,
enfermo pliega las oscuras alas,
y rompe no pudiendo sus caderas muere de rabia...

Entonces; ¡oh! , no sólo del aplauso
agito yo las palmas,
sino que, noble, sin igual y altivo,
doy forma a esta pregunta temeraria:
-¿Por qué los pueblos aherrojo el tirano
también no aprenden a morir de rabia? -



Autor: Francisco Gonzalo Marín
Nació en Puerto Rico
Muere en Cuba

jueves, 1 de marzo de 2007

SIN NOMBRE

Que difícil es
vivir con este deseo
morir con este deseo
de amarte
de tenerte aquí
donde puedas escuchar
los latidos de este corazón
que solo palpita por ti
que solo sonríe
cuando aparece tu nombre
en esta pantalla.
Que difícil es
saber que ahora
y mañana
y pasado mañana
serguirás estando alla
donde mi piel
no puede rozar la tuya.
El deseo de amarte
y que me ames
me está matando
solo tu me inspiras
a escribir estas palabras
solo tu me inspiras
a sonreir
a querer
a llorar.
Solo tu inspiras
que mis cinco sentidos
funcionen como deben hacerlo.
Y el dia en que pueda
mirarte
escucharte
olerte
probarte
y acariciarte...
seré una mujer completa.


Autor: X. Ojeda


Mujer llorando - Botero