Cada texto aquí expuesto será acompañado del nombre de su autor original y el enlace si fuese éste algún compañero bloguero.

martes, 7 de octubre de 2008

Amiga, no te mueras

Amiga, no te mueras.
Óyeme estas palabras que me salen ardiendo,
y que nadie diría si yo no las dijera.

Amiga, no te mueras.

Yo soy el que te espera en la estrellada noche.
El que bajo el sangriento sol poniente te espera.

Miro caer los frutos en la tierra sombría.
Miro bailar las gotas del rocío en las hierbas.

En la noche al espeso perfume de las rosas,
cuando danza la ronda de las sombras inmensas.

Bajo el cielo del Sur, el que te espera cuando
el aire de la tarde como una boca besa.

Amiga, no te mueras.

Yo soy el que cortó las guirnaldas rebeldes
para el lecho selvático fragante a sol y a selva.
El que trajo en los brazos jacintos amarillos.
Y rosas desgarradas. Y amapolas sangrientas.

El que cruzó los brazos por esperarte, ahora.
El que quebró sus arcos. El que dobló sus flechas.

Yo soy el que en los labios guarda sabor de uvas.
Racimos refregados. Mordeduras bermejas.

El que te llama desde las llanuras brotadas.
Yo soy el que en la hora del amor te desea.

El aire de la tarde cimbra las ramas altas.
Ebrio, mi corazón. bajo Dios, tambalea.

El río desatado rompe a llorar y a veces
se adelgaza su voz y se hace pura y trémula.

Retumba, atardecida, la queja azul del agua.
Amiga, no te mueras!

Yo soy el que te espera en la estrellada noche,
sobre las playas áureas, sobre las rubias eras.

El que cortó jacintos para tu lecho, y rosas.
Tendido entre las hierbas yo soy el que te espera!

lunes, 6 de octubre de 2008

¿POR QUÉ DUDAR?


Daniel Nuño

Cuando a veces la duda me acosa
y me encuentro en temores sumida:
Mi alma triste, ni ve, ni reposa,
y se amarga y aburre mi vida

mas... ¿por qué?... ¿Dónde está el fundamento
de mis dudas, en mi corazón,
cuando hace tan sólo... momentos
que gozaba esta gran Salvación?

Jesucristo es el mismo de siempre;
no hay razón de temor, ni de duda
pues el Dios que me salva y protege
es Amor, y tan fiel que no muda.

El perdón que su Gracia me ha dado
estoy cierto que no perderé.
Mi castigo, Su amor lo ha pagado;
y hoy alienta y sostiene mi fe.

Me ha cogido muy fuerte su mano
y yo sé que jamás cambiará
y aunque yo sea débil y humano
siempre amante, me protegerá.

Esa duda que a veces me aplana,
la produce mi falta de fe.
Cuando al ver mis flaquezas humanas
temo necio, que me perderé.

Mas el bien que me da el Dios Eterno,
en la cruz fue por Cristo sellado;
y ni el mundo, Satán, ni el infierno
me podrán separar de su lado

Esta firme promesa yo creo
porque aquí en su Palabra la leo.