Cada texto aquí expuesto será acompañado del nombre de su autor original y el enlace si fuese éste algún compañero bloguero.

miércoles, 29 de agosto de 2007

Te doy, Claudia, estos versos


Te doy, Claudia, estos versos, porque tú eres su dueña.
Los he escrito sencillos para que tú los entiendas.

Son para ti solamente, pero si a ti no te interesan,
un día se divulgarán tal vez por toda Hispanoamérica.

Y si al amor que los dictó, tú también lo desprecias,
otras soñarán con este amor que no fue para ellas.

Y tal vez verás, Claudia, que estos poemas,
(escritos para conquistarte a ti ) despiertan
en otras parejas enamoradas que los lean
los besos que en ti no despertó el poeta.

martes, 28 de agosto de 2007

Cantar de los Cantares

Un día escuché a mi profesor favorito [Sr. J.A. Calderón] decir que el mejor poemario estaba en el libro de Cantar de los cantares... para aquel que desconoce, la Biblia también tiene poesía y poesía de la buena y genuína. Comparto con ustedes una de mis favoritas:

Ponme como un sello sobre tu corazón,
como una marca sobre tu brazo;

Porque fuerte es como la muerte el amor;
Duros como el Seol los celos;
sus brasas, brasas de fuego, fuerte llama.

Las muchas aguas no podrán apagar el amor,

Ni lo ahogarán los ríos.
Si diese el hombre todos los bienes de su casa
por este amor,

de cierto lo menospreciarían.

Cantar de los Cantares
Capítulo 8 / versículos 6-7

domingo, 19 de agosto de 2007

Su mejor homenaje

(A Julia de Burgos)

Ahora, cuánto bullicio tumultuoso
en chillidos de pájaros,
en zumbar de hojas locas que se riegan
con la pasión voraz de un cuerpo líquido
sobre un espacio cuajado de huecos.

Ahora, cuánto aliño
cuánto homenaje en tela o en papel
y cuánta desmedida adulación
celebrando el quehacer
de una mujer-poeta-pensamiento
que murió a punto de congelación,
abandonada en un país de sordos,
lejos de todo y de todos,
mordida por el hambre, por el frío.

Hoy, sintiendo su oficio,
que es el oficio mío, es ella la que habla.
El poema interminable que dedicó a su río,
conforma el verbo mío.
Como el niño goloso de aquel cuento,
su poderoso dedo hecho a palabras
cerca la orilla de la luz,
detiene el paso turbio de las aguas
y ajeno a adulaciones y a alabanzas,
surca el foso del tiempo.
Esta Julia de todos y de nadie,
rezo hondo, aliento grande,
bajo la negra sombra del destierro,
no precisa de flores, medallas o estatuillas
pulidas y ofrecidas a destiempo.

Ahora es ella, sólo ella la que habla.
Y, a qué dudarlo, ahora que nos falta
su mejor homenaje son sus versos.


Magaly Quiñones
Poeta y escritora puertorriqueña
Poemario: Sueños de papel

viernes, 10 de agosto de 2007

FRAGMENTO DE 'LA PROMESA'

Yo creo en lo sagrado, quizás no con la abnegación y la obedencia que se espera de una fiel servidora de la fe, de una humilde devota, de una mártir dispuesta a cualquier sacrificio, pero creo en lo sagrado. Y lo sagrado siempre se manifiesta como una promesa: la de la salvación, la de la recompensa al final del arduo camino, la de la paz interna al vencer a los demonios de adentro. Llámenle cristianismo, el camino del santo, el inner child, las enseñanzas del Tao o de Buda. O llámenle patriotismo. Todas son formas de acercarse a lo sagrado.

Más o menos en la adolescencia una promeza empezó a fraguarse entre esta tierra en que nací (por casualidad, hay que decirlo) y yo. Empezé a darme cuenta de que un país no es un canto de tierra y cemento que se posee, ni una vergüenza que se esconde, ni un "patrimonio" que se hereda por casualidad. No sé cómo, pero un buen día entendí que un país es una proyección hacia el futuro. Es como si me preguntaran: "¿qué tu quieres ser cuando seas grande?" Y yo, casi si entender, respondiera: "puertorriqueña".

**Lamentablemente no recuerdo el nombre de la autora, pero si usted lo sabe le agradecería me lo deje saber.**

jueves, 2 de agosto de 2007

Mediterráneo

"A tus atardeceres rojos
se acostumbraron mis ojos
como el recodo al camino..."
Joan Manuel Serrat




Conviertes mi corazón
en frontera de amores.
Amarte,
como amo mi Terruño
y desear pisar tus tierras
como en vidas lejanas.

Mi España, mía,
porque soy íntimamente tuya.
Mía, como quien reclama
un pedazo de nostalgia,
de la patria atezorada.

Tuya soy Andalucía,
cuando el flamenco
se incorporó
en la sangre caribeña,
recorriendo mis venas.

Jamás un desconocido
te amará
con está nostalgia de Quimeras.