Cada texto aquí expuesto será acompañado del nombre de su autor original y el enlace si fuese éste algún compañero bloguero.

lunes, 30 de abril de 2007

SONETO CON SED

Leyendo un día un libro, de repente,
hallé un ejemplo de melancolía,
un hombre que callaba y sonreía,
muriéndose de sed junto a una fuente.

Puede ser que mirando la corriente,
su sed fuera más triste todavía,
aunque acaso aquel hombre no bebía,
por no enturbiar el agua transparente.

Y no sé más. No sé si fue un castigo,
y no recuerdo su final tampoco,
aunque quizás lo aprenderé contigo.

Yo enamorado, soñador y loco,
que me muero de sed y no lo digo,
que estoy junto a la fuente y no la toco.
Autor: José Angel Buesa

viernes, 20 de abril de 2007

Majestad Negra

Por la encendida calle antillana
Va Tembandumba de la Quimbamba
--Rúmba, macumba, candombe, bámbula---
Entre dos filas de negras caras.
Ante ella un congo--gongo y maraca--
ritma una conga bomba que bamba.
Culipandeando la Reina avanza,
Y de su inmensa grupa resbalan
Meneos cachondos que el congo cuaja
En ríos de azúcar y de melaza.
Prieto trapiche de sensual zafra,
El caderamen, masa con masa,
Exprime ritmos, suda que sangra,
Y la molienda culmina en danza.

Por la encendida calle antillana
Va Tembandumba de la Quimbamba.
Flor de Tórtola, rosa de Uganda,
Por tí crepitan bombas y bambulas;
Por tí en calendas desenfrenadas
Quema la Antilla su sangre ñáñiga.
Haití te ofrece sus calabazas;
Fogosos rones te dá Jamaica;
Cuba te dice: dále, mulata!
Y Puerto Rico: melao, melamba!

Sus, mis cocolos de negras caras!
Tronad, tambores; vibrad, maracas.
Por la encendida calle antillana
--Rúmba, macumba, candombe, bámbula--
Va Tembandumba de la Quimbamba.

Autor: Luis Palés Matos

miércoles, 18 de abril de 2007

El Patito Feo:

No sé si danés o ruso,
genial cuentista relata
que en el nido de una pata
la hembra de un cisne puso.
Y ahorrando las frases de uso
en los cuentos eruditos,
diz que sin más requisitos,
en el tricésimo día,
la pata sacó su cría
de diez y nueve patitos.

Según este cuento breve,
creció el rebaño pigmeo
llamando PATITO FEO
al patito diez y nueve.
¡El pobre! Siempre la nieve
lo encontró fuera del ala.
Y siempre erró en la antesala
de sus diez y ocho hermanos
que dejábanle sin granos
las espigas de la tala.

Vagando por la campiña
la palmípeda cuadrilla
al fin llegó hasta la orilla
de la fuente en la montaña.
¡Que sensación tan extraña
y a la par tan complaciente
la que le onduló en la mente
al llamado Feo Pato
cuando miró su retrato
en el vidrio de la fuente!

Surgió entonces de la umbría
un collar de cisnes blancos
en cuyos sedosos flancos
la espuma se emblanquecía.
(Aquí, al autor, que dormía
cuando este cuento soñó,
dicen que lo despertó
la emoción de la belleza.
Y aquí sigue, o aquí empieza,
lo que tras el soñé yo)

Cisne azul la raza hispana
puso un huevo, ciega y sorda,
en el nido de la gorda
pata norteamericana.
Y ya, desde mi ventana,
los norteños patos veo,
de hosco pico fariseo,
que al cisne de Puerto Rico,
de azul pluma y rojo pico
lo llaman PATITO FEO.

Pueblo que cisne naciste,
mira y sonríe, ante el mote,
con sonrisa de Quijote
y con su mirada triste;
que a la luz del sol que viste
de alba tu campo y tu mar,
cuando quieras contemplar
que es de cisne tu figura,
mírate en el agua pura
de la fuente de tu hogar.

Con flama de tu real sello,
mi cisne de Puerto Rico,
la lumbre roja del pico
prendes izada en el bello
candelabro de tu cuello.
Y azul del celeste tul,
en que une la Cruz del Sur
sus cinco brillantes galas,
es el que pinta en tus alas
tu firme triángulo azul.

Oro latino se asoma
a tu faz y en tu faz brilla.
Lo fundió en siglos Castilla.
Y antes de Castilla, Roma.
Lo hirvió el pueblo de Mahoma
en sus fraguas sarracenas.
Y antes de Roma, en Atenas,
los Homero y los Esquilos
hilaron de ensueño el hilo
de la hebra azul de tus venas.

En tu historia y religión
tus claros timbres están;
que fuiste el más alto afán
de Juan Ponce de León.
Mírate, con corazón,
en tu origen caballero,
en tu hablar latinoibero,
en la fe de tus altares,
y en la sangre audaz que en Lares
regó Manolo el Leñero.

Veinte cisnes como tú
nacieron contigo hermanos
en los virreinos hermanos
de Méjico y el Perú.
Bajo el cielo de tisú
de la antillana región,
los tres cisnes de Colón,
las tres cluecas carabelas,
fueron las aves abuelas
en tan magna incubación.
Alma de la patria mía,
cisne azul puertorriqueño,
si quieres vivir el sueño
de tu honor y tu hidalguía,
escucha la voz bravía
de tu independencia santa
cuando al cielo la levanta
el huracán del Caribe
que con sus rayos la escribe
y con sus truenos la canta.

Ya surgieron de la espuma
los veinte cisnes azules
en cuyos picos de gules
se desleirá la bruma.
A ellos su plumaje suma
el cisne de mi relato.
Porque ha visto su retrato
en los veinte cisnes bellos.
Porque quiere estar con ellos.
Porque no quiere ser pato.



Luis Lloréns Torres 1876-1944

lunes, 16 de abril de 2007

Volcán en invierno

“Ángel Dorado"
" Destino Baños de Tungurahua


Coloca tu oído sobre mi pecho…
Escucha el latir lento mi corazón,
creo que agoniza
y cada vez lo siento mucho más lejano,
un poco más triste,
un tanto más solo.

Es que mi corazón necesita el tuyo,
necesita de tu risa,
de tu voz,
de tus palabras.
Necesita sentir que ama,
Que aun sigue vivo.

Mi corazón suspira
y se le escapa tu nombre
mientras comienza a llorar.

No te pido que me ames,
el amor no se ruega,
simplemente se da.
Yo te amo sin esperar que sea recíproco
sólo deseaba que lo tuvieses presente...
aunque ya tú no sientas nada.


* Autora: RSP [Hada Morena]
"Líneas que nunca alcanzó a leer"
Escrito ya hace unos cuantos años.
Actualizado: 16 abril 2007

foto tomada de aquí

viernes, 13 de abril de 2007

SIN TITULO

No quisiera llorarte
No soy fanática del desperdicio de agua

Quisiera más bien
vivir en tu sonrisa
y que tu vivas en la mia

Saciar mi sed
en el manantial de tu boca

Mirarme hermosa
en el espejo infinito de tus ojos

Sentirme atada
entre tus largos brazos

Perpetuamente
sin posibilidad de escape

Un latido separa nuestros corazones
Pero un mundo nuestros cuerpos

No quisiera llorarte
pero quien sabe...
si mis lágrimas fluyan hasta el mar
hasta la orilla del océano que nos separa
y algún día sin saberlo
acaricien tu cuerpo desnudo.

Autora: Ojeda, X.

domingo, 8 de abril de 2007

Río Grande de Loiza

¡Río Grande de Loíza!... Alárgate en mi espíritu
y deja que mi alma se pierda en tus riachuelos,
para buscar la fuente que te robó de niño
y en un ímpetu loco te devolvió al sendero.

Enróscate en mis labios y deja que te beba,
para sentirte mío por un breve momento,
y esconderte del mundo, y en ti mismo esconderte,
y oír voces de asombro, en la boca del viento.

Apéate un instante del lomo de la tierra,
y busca de mis ansias el íntimo secreto;
confúndeme en el vuelo de mi ave fantasía,
y déjame una rosa de agua en mis ensueños.

¡Río Grande de Loíza!.. Mi manantial, mi río,
desde que alzóse al mundo el pétalo materno;
contigo se bajaron desde las rudas cuestas
a buscar nuevos surcos, mis pálidos anhelos;
y mi niñez fue toda un poema en el río,
y un río en el poema de mis primeros sueños.

Llegó la adolescencia. Me sorprendió la vida
prendida en lo más ancho de tu viajar eterno;
y fui tuya mil veces, y en un bello romance
me despertaste el alma y me besaste el cuerpo.

¿Adónde te llevaste las aguas que bañaron
mis formas, en espiga del sol recién abierto?
¡Quién sabe en qué remoto país mediterráneo
algún fauno en la playa me estará poseyendo!

¡Quién sabe en qué aguacero de qué tierra lejana
me estaré derramando para abrir surcos nuevos;
o si acaso, cansada de morder corazones,
me estaré congelando en cristales de hielo!

¡Río Grande de Loíza! Azul, Moreno, Rojo.
Espejo azul, caído pedazo azul del cielo;
desnuda carne blanca que se te vuelve negra
cada vez que la noche se te mete en el lecho;
roja franja de sangre, cuando baja la lluvia
a torrentes su barro te vomitan los cerros.

Río hombre, pero hombre con pureza de río,
porque das tu azul alma cuando das tu azul beso.
Muy señor río mío. Río hombre. Único hombre
que ha besado en mi alma al besar en mi cuerpo.

¡Río Grande de Loíza!... Río grande. Llanto grande.
El más grande de todos nuestros llantos isleños,
si no fuera más grande el que de mi se sale
por los ojos del alma para mi esclavo pueblo.

viernes, 6 de abril de 2007

Madrigal

[A unos ojos astrales]

Si Dios un día cegara
toda fuente de luz,
el universo se alumbraría
con esos ojos que tienes tú.
Pero si, lleno de agrios enojos
por tal blasfemia,
tus lindos ojos Dios te arrancase
para que el mundo con la alborada
de tus pupilas no se alumbrase
aunque quisiera, Dios no podría
tender la noche sobre la Nada...

¡porque aún el mundo se alumbraría
con el recuerdo de tu mirada!

José P.H. Hernández